lunes, 1 de octubre de 2018

“Queremos fomentar las ganas de contar y de volver a escuchar”.


Franco Lopez
Esther Capdevila y Marisa Rodriguez, durante la narración.
El pasado viernes 28, se realizó la experiencia “Me lo contó un pajarito”, donde adultos asistieron a una tarde de narración de cuentos, organizados por el grupo “Abrapalabra”, tuvo lugar en la “Biblioteca Popular y Centro Cultural Juan Bautista Alberdi” de la ciudad de Punta Alta. Y fue parte del 16º Maratón Nacional de Lectura.
Las encargadas de relatar los cuentos en esta ocasión, fueron Marisa Rodriguez y Esther Capdevila, las cuales esperaron a los concurrentes en una habitación, en la que los bancos formaban un semi-círculo, quedando ellas en el centro y creando una atmosfera ideal para la narración. Las anfitrionas se iban turnando a la hora de contar los diferentes cuentos, y se complementaban entre ellas, debido a que ambas contaban con un estilo de narración y selección de cuentos totalmente diferente.
Esther entre los cuentos que narró, se encontraban: "Sur viejo" de Dalmiro Sáenz, “El mono y la avispa, “El molinero, el Hijo y el Burro”, entre otros. Dejando ver que su elección está más orientada a historias que dejen una enseñanza.
Por otro lado Marisa contaba con un estilo más humorístico, donde su personificación a la hora de narrar sus cuentos encajaban perfectamente, en sus selecciones estaban: “Margarita la mexicana”, “Cuento de horror” de Marco Denevi, entre otros cuentos populares.
Durante la jornada, hubo un descanso, en donde además de agasajar a los participantes con una tentempié, se los hizo participar de una actividad, en la cual cada persona tenía en su mesa una la mitad de un refrán, y entre todos ellos debían armar los distintos refranes.
Al finalizar la tarde, hablamos con Marisa Rodriguez, una de las narradoras para realizarle una serie de preguntas sobre esta actividad.
¿Cómo nace la iniciativa de contar?
“Las que formamos este grupo, tenemos un origen docente, luego de dejar la actividad educativa, reforzamos el tiempo dedicado a narrar, hace aproximadamente 10 años que estamos con esto, hasta simultáneamente con el trabajo, buscábamos los espacios para poder narrar tanto para niños como para adultos”.
¿Cuál es la diferencia entre narrar para adultos y para niños?
“Son dos públicos totalmente diferentes, los niños son bulliciosos pero en el momento que se adentran en la historia que les estas narrando, el silencio es absoluto. En cambio en los adultos, recuperan la etapa de infancia, cuando les contaban a ellos, y se crea un clima de entrega, intercambio, y principalmente de escucha. Queremos fomentar las ganas de contar o de volver a escuchar”.
¿La selección de estilos de los miembros a la hora de narrar, es algo buscado o es algo natural?
“En nuestro caso es naturaleza, se dio la coincidencia de que cuando consultamos literatura y nos reunimos para decidir que contar, siempre elegimos cosas totalmente diferentes, porque para contar, primero se debe leer mucho, y elegís aquello que te llego, que te movió la sensibilidad, y lo quieras compartir”.
¿Cómo es la participación con las instituciones?
“A lo largo del año vamos coordinando y haciendo recorridas, en distintos jardines y escuelas. Con los adultos era una cuenta pendiente que teníamos hace tiempo, porque lo hemos hecho hace 2 años atrás, lo hicimos en escuelas con los padres, y queríamos recuperar ese espacio en la biblioteca. Y esperamos hacerlo de forma más frecuente porque vemos que a la gente le interesa y se va contenta”.
“Para contactarnos, pueden hacerlo a través de la biblioteca, ya que además de ofrecer nuestro arte y nuestras ganas de contar en las escuelas, somos miembro de la comisión directiva de la biblioteca, y podrán obtener nuestros datos”.

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